Republica Dominicana

En el 36 aniversario del Ministerio de la Mujer los objetivos son la paridad en la política y en lo laboral, además de la eliminación de la violencia machista

Viernes, 17 Agosto 2018

Si sumamos la participación de las mujeres en las luchas independentista y restauradora, las maestras normales, las artistas, las sufragistas, y todas las mujeres invisibilizadas por la historia, que han puesto tanto de sí mismas en la construcción de la nación dominicana, la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad podría remontarse a más de dos siglos.

Cuarenta años antes de que el recién posesionado presidente Salvador Jorge Blanco firmara el decreto 46 con el que creaba la Dirección General de Promoción de la Mujer, el 17 de agosto de 1982, las mujeres de la República Dominicana habían adquirido el derecho al voto,  una reivindicación por la que habían luchado desde el primer cuarto del siglo XX.

Desde sus espacios de maestras normales, con Salomé Ureña a la cabeza o desde las artes, como Luisa Ozema Pellerano o como Celeste Woss y Gil; desde las aulas universitarias, como se atrevió Evangelina Rodríguez, quien fue la primera doctora del país, las mujeres sabían qué querían y cómo conseguirlo. Sabían que no sería tarea fácil en esta colonia española dominada por una sociedad patriarcal.

Pero continuaron poco a poco, una a una, sumando voluntades y empeño y “tesón de mujer” como suele decir la ministra Janet Camilo. La DGPM, bajo la batuta de Carmen Inés Díaz, Clara de Luna  Peguero, Quisqueya Damirón, Rosa Roa de López, Gladys Gutiérrez y Martha Olga García, cumplió su rol y con ella se fortalecieron los espacios de lucha, se reforzaron los argumentos y continuó el esfuerzo por hacer de la sociedad dominicana más igualitaria.

Así, esta nueva entidad adscrita a la Presidencia de la República creció y dio frutos, hasta necesitar otra categoría. Casi por exigencia de los organismos internacionales a los cuales el país se fue sumando, de crear un organismo del Estado que dirigiera, racionalizara y articulara los esfuerzos relacionados con la promoción de la igualdad y equidad de género de las diversas instituciones gubernamentales existentes, nació el 11 de agosto de 1999 la Secretaría de la Mujer, con la promulgación de parte del presidente Leonel Fernández de la Ley 86-99.

La primera secretaria de Estado de la Mujer fue Gladys Gutiérrez, periodista y luchadora antitrujillista, que antes había sido también directora de la DGPM. Le siguieron Yadhira Henríquez y Faviola García.

La recién creada secretaría se encargó también de coordinar esfuerzos con instituciones de la sociedad civil hasta que el 26 de enero del año 2010 fue proclamada una nueva Constitución de la República Dominicana, que en su artículo 134 instituyó  los Ministerios en sustitución de las secretarías de Estado.

El 8 de febrero de ese mismo año el presidente Leonel Fernández dispuso, mediante el decreto 56-10, que 19 secretarías de Estado pasasen a denominarse ministerios, hasta tanto el Congreso Nacional aprobara la legislación correspondiente establecida en la nueva Constitución de la República y así surgió el Ministerio de la Mujer.

La primera mujer en ocupar este cargo fue Alejandrina Germán, quien fue sustituida en agosto de 2016 por Janet Camilo, actual ministra de la Mujer y cuyos dos retos principales son la paridad política y laboral, además de la erradicación de la violencia machista.

El ministerio de la Mujer del año 2018 tiene la misión de definir y liderar la ejecución de políticas públicas, planes y programas que contribuyan a la igualdad y la equidad de género y al pleno ejercicio de la ciudadanía de las mujeres.

Esto con la visión de ser un ministerio líder, innovador y plural, reconocido por su capacidad de influir en la transformación de la sociedad para que mujeres y hombres disfruten de igualdad de derechos y oportunidades.

Apoyado en los valores y principios de compromiso, igualdad, equidad, solidaridad, integridad, respeto a la diversidad y responsabilidad.

Compromiso: con un trabajo sostenido para lograr la igualdad y equidad entre mujeres y hombres. 

Igualdad: ofrecemos un trato igualitario a mujeres y hombres, reconociendo que tienen los mismos derechos y merecen las mismas oportunidades.

Equidad: promovemos el acceso de  mujeres y hombres con igualdad y justicia a los bienes y servicios de la sociedad.

Solidaridad: respaldamos con fidelidad y compromiso a todas las personas, con especial  atención, apoyo y defensa a las mujeres afectadas por la discriminación  y la violencia.

Integridad: asumimos plenamente nuestra misión  institucional, actuando con transparencia, respeto, lealtad, justicia y confiabilidad.

Respeto a la Diversidad: actuamos de manera abierta, aceptando las diferencias por cualquier razón o condición, contribuyendo a la construcción de una cultura inclusiva y de paz.

Responsabilidad: trabajamos para cumplir a plenitud  nuestras funciones, garantizando calidad, eficacia y eficiencia en nuestros servicios.